Descripción
La cata de vinos en Praga se basa en una idea sencilla: probar muchos vinos en pequeñas muestras para poder compararlos. En unas dos horas pasas de una variedad a otra, de un estilo a otro y de una región a otra, y también entre botellas de gamas distintas.
La selección abarca los principales países y estilos vinícolas, y entre ellos están los vinos checos, o más exactamente moravos. Por eso encaja tanto con quien se está iniciando como con un sumiller de oficio.
Tú decides cómo vivirla. Puedes dejar que un sumiller te lleve de vino en vino, pedirle una lista de recomendados en el orden correcto y catarlos por tu cuenta, o mezclar ambas cosas. Cada vino viene con su información, y puedes preguntar todo lo que quieras.
- Cata de una gran variedad de vinos
- Orientación del sumiller
- Información sobre cada vino
- Agua
No hace falta pedir comida. El transporte hasta el local no está incluido, y la experiencia se plantea para grupos reducidos. No es apta para embarazadas ni menores de 18 años.